Paridad, innovación y emprendimiento Imprimir
Martes 11 de Febrero de 2020

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El Global Gender Gap Report 2020, del Foro Económico Mundial (WEF), comparó el avance de 153 países para lograr la paridad, ubicando a Chile en la posición 57, y a nivel de Latinoamérica y Caribe en el lugar 14.

Según este estudio, se ha logrado una paridad de un 68.6%, o dicho de otro modo, la brecha entre hombres y mujeres se encuentra en un 31.4%, proyectando que se requieren 99,5 años para cerrar la brecha de género. Aunque, se ha reducido el tiempo para alcanzar esta paridad al compararlo con el estudio del informe anterior, pocos o prácticamente ninguno de nosotros logrará verla.

En un análisis desglosado de este estudio se identifican 4 dimensiones; Educación, Salud, Empoderamiento Político y Participación Económica, donde la paridad de las dos primeras supera el 95%. Sin embargo, para empoderamiento político y para participación económica, a las actuales tasas de cierre de brechas, se requerirían 95 y 257 años respectivamente para lograr paridad. Es justamente la dimensión de la participación económica de la mujer, la que ha tenido el mayor retroceso según este estudio, y que ubica a Chile en la posición 111.

Algunas de las razones serían la mayor representación de mujeres en puestos de trabajo afectados por la automatización, un menor acceso de mujeres a profesiones cuyos salarios han ido en aumento, especialmente en áreas de la Ingeniería y Tecnología o a la falta de capital que les impide iniciar un emprendimiento.

Por otro lado, no olvidemos que las mujeres dedican mayor tiempo al trabajo “voluntario”, realizando en promedio 5,80 horas diarias de trabajo no remunerado, en comparación con las 2,59 horas destinadas por los hombres, según Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) del año 2015. No obstante, no todos los factores que pueden explicar esta brecha son externos, existen barreras autoimpuestas por las mismas mujeres que generan menor probabilidad de emprender y que están relacionadas con el convencimiento y confianza en sus propias habilidades y experticia.

En este sentido, el informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) detalla que las brechas se atribuyen a la percepción de atributos individuales para iniciar un negocio, donde las mujeres perciben que tienen menos capacidades y mayor miedo al fracaso que los hombres.

Por lo tanto, además de las políticas públicas y los aspectos regulatorios para disminuir inequidades, es necesario trabajar aspectos cognitivos, psicosociales y culturales. De este modo, el Programa Amelia, apoyado por Corfo, promueve la innovación y el emprendimiento a través de estrategias de empoderamiento, que generan mayor confianza y actitud para atreverse a ocupar espacios y aceptar oportunidades y desafíos, que generan miedo en las mujeres.

Esto, complementado con la entrega de herramientas y asesorías para el desarrollo de modelo de negocios, constituye la primera estrategia regional interuniversitaria de apoyo a la paridad en innovación y emprendimiento.

Por Dra. M. Jacqueline Sepúlveda, Directora Academia de Innovación, Universidad de Concepción.

Fuente:C+Mas

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